***-/-/ QUEJAS Y RECLAMOS /-/-***

Escribiendo y arrancando las hojas del código civil
Encuentro una vez más
El papel que se sacrifica tatuándose mis versos
Mientras más me inyecto versos poéticos
Con canciones de Silvio,
Y me voy de paseo por el mundo de los poetas
Y los sensibles,

De estas alturas y con el cabello un poco enredado en el rostro

Por culpa de los excesos que entran por los ojos de este bus
Intento escribir sobre las prisas de los mortales
Y lo que eso les cuesta a veces la vida.

En mi caso pocas veces estoy deprisa
Realmente disfruto la tranquilidad de la trova
Y el imperceptible sonido armónico de la pluma
Babeando sobre el papel mientras deja lírica.

Otros mueren en moto taxis
Y se pelean con cara de demonios

El primer lugar cuando cambian los colores de amarillo a verde

Bueno, eso solo cuando están de ánimos
Porque el color rojo no es una orden,

Sino que termina siendo solo una sugerencia en estas tierras.

¿Porque pelean por cosas que no dan?
Porque los mortales
Se la pasan toda su vida exigiendo tributos y garantías
Cuando por muy simple que parezca

No le brinda su asiento al viejito que casi cayéndose se sube al bus

¿Dónde queda la humanidad en simplezas como esa?

O ¿será que pocos escuchan la brisa o al sol cuando dice hasta mañana?

¿Por que se le llama incivilizados e ignorantes a los que solo vieron su reflejo en el agua?

¿Acaso es mas inteligente el que cobra amistades y es indolente a las realidades?

No son ignorantes lo que escuchan a los dioses de la naturaleza

Son ignorantes a los que se les olvido escucharse.

Es genial cuando solo te da hambre permanente de comida
Y no de dinero, fortuna y poder

Y la supervivencia solo es en contra de bestias salvajes que por instinto quieren comerte

Ahora las bestias son aquéllos que vuelan sin alas y caminan erguidos.

Que desgracia que ya la humanidad y la civilización sea relativa

Pobres los racionalistas de la revolución francesa

Donde La “liberté” se compra

La « fraternité » es hipócrita
Y “L'egalité” solo es real en hojas con marco de oro

Ahora después del casi discurso anterior
Dejo en paz a la pluma y la dejo respirar
Ya tengo hambre de comida y de abrazos
No quiero seguir lamentándome de los que llamo
“pobres diablos”